Separación de Agua y Aceite con Hidrocarburos

Separando agua y aceites con hidrocarburo:
Tecnologías que permiten tratar y reutilizar esta agua

Si bien antiguamente era común que el aceite proveniente de motores de auto o hidrocarburos, acumulado en las estaciones de servicio, fuera directamente vaciado en el suelo, algún canal, en el inodoro u otro lugar, el escenario ha cambiado radicalmente y la normativa que rige hace casi dos décadas ha permitido avanzar no solo resguardando dónde se dispone de este tipo de aceites, sino también determinando parámetros a cumplir para el agua contaminada ya tratada.

Hace más de décadas, el Decreto Supremo 609, que establece la Norma de Emisión para la Regulación de Contaminantes Asociados a las Descargas de Residuos Industriales Líquidos a Sistemas de Alcantarillado, obliga a tratar las aguas contaminadas con aceite de hidrocarburos y prohíbe disponer de estas en cualquier parte.

 

Y es que las aguas con partículas de aceite de motores son altamente contaminantes y contienen una cantidad considerable de hidrocarburos tóxicos y metales pesados como arsénico, cadmio, plomo, cromo y otros. De esta forma, la norma, al proteger el medioambiente, evita que los contaminantes transportados por estos, por ejemplo, el agua con hidrocarburos, puedan eventualmente ser liberados sin tratamiento, al entorno urbano (calles, suelo o aire, entre otros).

 

Pero, ¿cuáles son las fuentes principales de aguas contaminadas con hidrocarburos? Según explica Arturo Venegas, Gerente Comercial de Fibra NOV, podemos mencionar tres principales: los talleres mecánicos, donde los motores se lavan con agua o vapor con algún detergente y esta agua va cayendo contaminada al arrastrar el aceite de hidrocarburos; los “car wash”, donde se lavan los autos y en este proceso se sacan los aceites y grasas que estos tienen por fuera; y los  estacionamientos de edificios, supermercados, shopping, etc., donde al haber una gran cantidad de autos estacionados que normalmente gotean aceite, cuando llueve el agua escurre y lava los estacionamientos, y los hidrocarburos en el suelo se van en conjunto con las aguas lluvia contaminadas a alguna disposición, que puede ser el alcantarillado, algún canal u otra parte. Algo similar podemos visualizar en la industria minera, donde regularmente hay una estación de lavado de camiones, maquinaria o motores, así como también talleres mecánicos.

 

Si bien el tratamiento de este tipo de aguas es bastante simple, porque naturalmente el aceite se separa del agua por diferencia de densidad, y luego solo hay que capturarlo, para lo cual basta con tener un equipo que sea un acumulador, la normativa requiere incorporar otros tipos de sistemas que permitan una mejor separación del aceite con el agua.

 

Entre estos se cuentan las mallas oleofílicas, una suerte de filtro cuya finalidad es atrapar las diminutas gotas de aceite, las que se adosan a la malla hasta que alcanzan un cierto volumen y flotan, para luego ser capturadas en la superficie; las placas coalescentes, rellenos plásticos que permiten la separación física de hidrocarburos, grasas y aceites en corrientes de agua, a través de un movimiento oscilatorio, con el que las pequeñas gotitas se juntan alcanzando cierto volumen y flotan, para luego también ser capturadas en la superficie.

 

“En Fibra NOV tenemos experiencia desde hace varios años con distintos clientes. Por ejemplo, en car wash logramos cumplir con la normativa y luego, a través de un sistema de tratamiento, acumulación del agua tratada en un estanque e impulsión, permitimos volver a utilizar este recurso para lavar vehículos o motores, por ejemplo. Esto genera un ahorro importante del agua, y lo mismo también se puede hacer para talleres mecánicos, aunque allí el volumen de agua es menor”, explica Arturo Venegas.

 

El ejecutivo de Fibra NOV agrega que esta es una tendencia impulsada por la normativa y la conciencia medioambiental de las personas, que ha logrado que ya nadie quiera botar aceites en cualquier parte y que busca que estos se puedan disponer y tratar para volver a usar.  “Esa conciencia es cada vez más fuerte en la sociedad y el aceite de hidrocarburo es muy contaminante, por tanto, es un tema de preocupación”, comenta el ejecutivo.

 

Fibra NOV cuenta con equipos de tratamiento de diseño propio, ya probados desde hace más de una década, que incluyen estanques acumuladores, bombas, filtros, además de las distintas tecnologías utilizadas para este proceso, como mallas oleofílicas y placas coalescentes, entre otros componentes, permitiendo a las empresas poder tratar las aguas contaminadas con aceite y volver a utilizarlas.

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